Ministrar a Dios formando discípulos que puedan compartir las buenas noticias de salvación, a través de una iglesia Cristo-céntrica, con conocimientos de las Escrituras y fieles a sus principios y doctrinas.
Ser una Iglesia capaz de influenciar Chile, que trascienda la sociedad, cambiando mentalidades y entregándoles las herramientas necesarias para impactar en todos los ámbitos de la vida.